Este es un blog como cualquier otro. Quizá algún día haya relatos, artículos de opinión, fotografías…

Pero ahora mismo, no tengo mucho tiempo. Tampoco tengo otras cosas que podrían ser necesarias, como inspiración y cosas así. Sin embargo, sí que hay algo que puedo hacer. Cuando escucho una canción que me gusta en un idioma que me domina a mí en lugar de yo a él, trato de buscar la traducción de la letra. Y lo que me encuentro, la mayor parte de las veces, es que la traducción resulta chirriante y, me parece, se aleja del espíritu del original.

Así es que he pensado que tal vez podría hacer mi propia interpretación de letras de canciones que me gustan desde hace años o que acabo de descubrir. No se trata de traducciones mejores o peores. Lo que intento hacer es una adaptación, más literaria que literal, de lo que escucho, que incluya mi punto de vista, lo que siento al escuchar la canción y que no se aleje demasiado del mensaje original.

Tampoco importa demasiado que alguna frase diga justo lo contrario de lo que dice la letra. El objetivo es que, al escuchar la canción y leer la adaptación el lector sienta algo más que si solo oye la música y rimas más o menos comprensibles.

De modo que esto es, de momento, “¿A quién podría importarle…?

¿Tal vez a ti, amable lector?

Alicante, 30 de noviembre de 2017

Nota Técnica: Al leer una entrada, incluso esta página de inicio, debería reproducirse automáticamente una canción. En las entradas la correspondiente al texto de la misma, en esta página alguna que no necesite o no pueda traducirse. Sin embargo, algunos navegadores (como Safari) no lo hacen. Al final de la pantalla, a la derecha, encontrarás los controles del reproductor. Dale al Play y asunto resuelto.

Plano de situación: También a la derecha, pero no fijada (si vas bajando por la página, se mantendrá en su posición respecto a la página y acabarás por dejar de verla), encontrarás un listado de las últimas entradas. E incluso otro de las próximas.