Caigo en los mismos errores una y otra vez. Ingenuamente me parece que puedo calmar mi ansiedad oyendo una vieja canción, que me basta escribir sobre el océano para comprender su inmensidad, que, si hago un esfuerzo por recordarlas, podré conjurar mis pesadillas, que si escribo una canción sobre ti bastará para que vuelvas a mí.

–El director de la orquesta se queda atrapado en un movimiento lento. La orquesta le sigue, tocando una y otra vez una pieza que no se termina nunca.–

Pero la única realidad es que tu indecisión me hiere como si fuera un bisturí afilado para abrir mi piel con precisión. Los músicos no se detienen. Sus dedos ensangrentados por el esfuerzo se deslizan por las cuerdas de sus instrumentos, arriba y abajo, sin descanso. No advierten el dolor y siguen interpretando una pieza infinita.

–¿Quién es el director de esta orquesta? ¿Quién tiene el control? ¿Quién interpreta qué?–

Yo trato de formar parte de la orquesta. Sé que esta música no me salvará. Pero no puedo dejar de tocarla. ¿Qué otra cosa podría hacer? Lloro como un río, frágil y feroz a un tiempo mientras permito que la corriente me arrastre.

–El director de la orquesta se queda atrapado en un movimiento lento. La orquesta le sigue, tocando una y otra vez una pieza que no se termina nunca.–

Ahora la música cambia. La orquesta inicia un crescendo que convierte la pieza en una explosión de sonidos y armonías. Me domina la euforia. Conozco muy bien este pasaje al que le sigue un staccatto que separa y eleva las notas hacia el cielo, pero sin llegar nunca, sin acabar de subir.

–¿Quién es el director de esta orquesta? ¿Quién tiene el control? ¿Quién interpreta qué?–

Yo soy el director. Soy la orquesta también. Yo compuse esta pieza. Mi corazón es la sala de conciertos y tú eres el público que la llena.

Letra Original de “Conductor” de Florence & The Machine

© Nacho Sendón. Alicante, 2 de diciembre de 2017.

“Conductor” es una canción del tercer disco de estudio de Florence & The Machine “How Big, How Blue, How Beautiful” grabado en 2015. Probablemente, a la autora, Florence Welch, no debió gustarle demasiado ya que no la incluyó en la versión comercial del disco. Pero tampoco en una versión en vinilo que contaba con una canción más. Ni tampoco en una versión extendida que añadía otras cinco canciones. Hubo que esperar hasta una versión del álbum con dieciocho temas para que “Conductor” viera la luz. En parte por eso, he querido rescatarla.