La primera vez que vi tu cara
Pensé que el sol amanecía en tus ojos
Y que la luna y las estrellas
Eran los regalos que le dabas
A la oscuridad y al cielo infinito
Mi amor

Y la primera vez que besé tu boca
Sentí la tierra moverse en mis manos
Como el corazón tembloroso
De un pájaro cautivo
Preso a mi merced
Mi amor

Y la primera vez que me acosté contigo
Sentí tu corazón tan cerca del mío
que supe que nuestra alegría
Llenaría la tierra
Hasta el final de los tiempos
Mi amor
Hasta el fin de los tiempos
Mi amor

La primera vez que vi tu cara

Letra original de “The First Time Ever I Saw Your Face”

Versión original de Peggy Seeger

Vídeo de Roberta Flack cantando en directo de “The First Time Ever I Saw Your Face” en 1972

Vídeo de la versión de “Glee” de “The First Time Ever I Saw Your Face”

Según cuentan las malas lenguas, Orson Welles necesitaba dinero urgentemente y para conseguirlo llamó a un productor de Hollywood prometiéndole hacer su siguiente película con él. “¿Cómo se llamará?”, preguntó el prestador. Welles, que hablaba desde una cabina situada frente a un kiosco, vio en este una novelita titulada “La dama de Shanghai”. Y ese fue el título que le dio al productor. La novela era un bodrio absoluto pero Welles la convirtió en una película que resultó ser una joya para unos y un desastre para otros.

Con todos mis respetos a Ewan MacColl, autor de “The First Time Ever I Saw Your Face”, la historia de esta canción me recuerda a la de “La Dama de Shanghai”. Ewan MacColl era un cantante folk norteamericano que, según una versión, compuso la canción para su amante y después esposa Peggy Segger (hermana de Pete y Mike Seeger). “Para” en todos los sentidos porque la canción estaba dedicada a ella y porque era ella quien debía interpretarla. Según otras versiones, los amigos de McColl le retaron a componer una canción que no hablara de política. El resultado fue “The First Time Ever I Saw Your Face”, una canción, desde mi humilde punto de vista, simplona, sensiblera y perfectamente olvidable. Si el lector quiere formarse su propia opinión, puede pulsar en el segundo enlace que le llevara a un vídeo de la versión original de Peggy Seeger.

Pero en 1969 Roberta Flack toma la cancioncilla y la convierte en un estándar de la música popular. Siempre según mi opinión, al interpretarla Roberta Flack le dio la profundidad de la que la letra y el arreglo original de Ewan MacColl carecían. A partir de ahí, todas las demás versiones del tema se basaron en la de Roberta Flack. Sin embargo, Ewan MacColl odiaba todas las versiones de su canción que se hicieron después de la de Peggy Seeger. Decía que eran machaconas, histriónicas y carentes de gracia.

Y una de esas versiones posteriores que me gusta especialmente es la que, de manera reducida, se incluyó en un capítulo de la serie Glee. Si quieres verla y oírla puedes pulsar el cuarto enlace.

La letra que incluyó aquí no es una adaptación. Es la mejor traducción que he encontrado. La verdad es que la letra es tan evidente que no necesita de interpretación alguna.

Una última cosa. Si, como a mí, nunca te gustó la canción de Manuel Álvarez Rentería basada en un poema de Andrés Eloy Blanco y popularizada por Antonio Machín “Angelitos negros”, sigue el siguiente enlace para escuchar la versión que, en el mismo disco “Firts Take” que incluyó “The First Time Ever I Saw Your Face”, hizo Roberta Flack. Quizá cambies de opinión.

“Angelitos negros”

© Nacho Sendón. Alicante, 18 de diciembre de 2017