Padre:

Sé que no querrás oírme, pero debes entender que sé por lo que estás pasando. Ahora estás enfadado, no piensas con claridad. Pero cuando te calmes, comprenderás que no debes tomar una decisión precipitada, Eres muy joven todavía, el tiempo te dará experiencia y sabiduría. Yo solo quiero evitar que cometas un error del que después te arrepentirás. Ya verás, encontrarás una chica, te casarás y tendrás hijos. Mírame a mí. No nos ha ido tan mal ¿no? Y lo único que hice para llegar hasta aquí fue seguir los consejos de mi padre. ¿Por qué no deberías hacer tú lo mismo? ¿Para qué cambiar ahora?

Los sueños están muy bien, pero no son más que eso: sueños. Mañana, cuando te despiertes tú seguirás aquí, lo mismo que tus obligaciones y responsabilidades. Y los sueños serán solo un recuerdo. ¿Vas a echar a perder todo lo que tienes por un capricho que se pasará pronto? Haz como yo. Mírame: soy viejo, sí, pero soy feliz.

Hijo:

¿Cómo podría explicarte lo que siento? Nunca quisiste escucharme. Solo debía obedecer tus órdenes. Las llamabas consejos, pero eran instrucciones. Ahora quieres convencerme, pero no sabes de qué te estoy hablando. El mundo ha cambiado y tú no te has dado cuenta. Las cosas ya no son como tú las conociste. menos aún como las conoció tu padre. Tú quisiste seguir su camino, pero el mío me lleva lejos de aquí.

Pero es inútil. Siempre es la misma historia. Yo te hablo y tú no me escuchas. Y lo único que quieres es estar tranquilo y que no te cause problemas. No es esa mi intención, pero mi vida no es la tuya. Mis decisiones no son las tuyas. Mi lugar no es el tuyo. Este es mi momento y sé que no puedo quedarme a tu lado. Sé que debo irme.

Padre:

Vamos, hijo, ¿por qué cambiar? Tranquilízate. Tendrás otras oportunidades. Quédate aquí. Encuentra una buena chica y cásate con ella. Mírame, yo me casé con tu madre. Ahora soy viejo, pero he sido feliz. Aún lo soy. Quédate conmigo.

Hijo:

¡Pasé tantas noches llorando, callando! Guardé para mí mis ideas, mis ilusiones porque sabía que tú no las entenderías. Fue doloroso. Pero más doloroso habría sido dejarme llevar y vivir tu vida. Tú tuviste tu momento. Ahora es el mío. Tus consejos quizá fueron buenos para ti. Quizá lo sean para otros. Pero no para mí. Soy tu hijo, pero no me conoces. No sabes nada de mí. Ni de mi mundo. Y el tuyo se me queda pequeño. Este es mi tiempo y sé que debo marcharme. Sé que debo alejarme de ti.

Mañana mis sueños seguirán intactos. Tú te quedarás aquí viéndome marchar. Y por más que te empeñes, mañana ya no estaré aquí. Mañana me habré ido.

© Nacho Sendón. Alicante, 6 de diciembre de 2017.

Letra original de “Father & Son” de Cat Stevens

Vídeo de Yusuf interpretando Father & Son en el festival de Viña del Mar (Chile) en 2015

“Father & Son” es una canción del cuarto álbum de estudio del cantante británico Cat Stevens “Tea For The Tillerman”. Fue publicado a finales de 1970 y contenía grandes canciones como “Sad Lisa”, “Wild World” o “Where Do the Children Play?”. Años después, Cat Stevens se convertiría al islam y abandonaría temporalmente la música adoptando el nombre de Yusuf Islam. En la década de los 90 inició un gradual regreso, primero como Yusuf Islam y más tarde, simplemente, como Yusuf.

Alguien muy querido me dijo una vez que esta canción le había acompañado durante toda su vida. A mí me ha ocurrido exactamente lo mismo. Sirva esta entrada como homenaje a todas las personas que crecimos escuchando a Cat Stevens y que hemos conservado sus discos como un tesoro.